Desespera tu ausencia,
aun mas tu silencio.
Te escribo para no olvidarte,
y en tu recuerdo cobijo mi deseo frustrado,
los años viejos son testigos mudos de una amor que se escapo con el viento.
Porque ?
Para no ser aprisionado por la rutina. Contestó ella.
El solo guardo silencio, pateo una piedra de aquella calle oscura,
tan cotidiana como la hora que siempre la transitaba.
El lugar, la hora y un suspiro que no pudo reprimir lo convencieron;
La única prisión de un hombre libre es la ausencia del ser amado.
